miércoles, 30 de septiembre de 2020

¿Te acuerdas de Ivaylo Yordanov?



- Tal vez muchos no le recuerden ya, o quizás otros ni sabían de su carrera deportiva. Sin embargo me considero un fanático confeso de aquella selección búlgara de los noventa en la que jugaban talentosos futbolistas como Hristo Stoichkov, Emil Kostadinov, Lubo Penev, Yordan LetchkovPetar Houbtchev, entre otros. 
Aquel combinado balcánico llegaría lejos en el Mundial de Estados Unidos 94, alcanzando una cuarta posición como colofón de su gran actuación. Nuestro protagonista de hoy, sin ser titular de aquella escuadra, fue un arma más.

Aquellos muchachos, al las órdenes de Dimitar Penev (tío del jugador Lubo), escribieron una nueva página en la historia de los mundiales, algo que honró al fútbol búlgaro y, en especial, a todos aquellos que lo defendieron.

Ivaylo Stoimenov Yordanov (Ивайло Йорданов) no era uno de los más destacados de aquella época, pero su calidad nunca pasó desapercibida allá donde jugó. Durante diez años defendió los intereses del Sporting de Portugal, además de representar a otros clubes antes de convertirse en entrenador, su actual labor en el mundo del balompié.
Como jugador se desempeñaba como volante ofensivo, aunque también podía actuar como segundo delantero e incluso defensa. Demostró tener gol, pase, visión de juego y buen manejo del balón, aunque no es que fuera muy técnico.

Yordanov nació el 22 de abril de 1968 en Samokov (Bulgaria). Su trayectoria deportiva se inició en las filas del PFC Rilski Sportist a finales de los setenta, donde recibió formación hasta subir al primer equipo a comienzos de los ochenta.

En sus inicios jugaba en posiciones muy adelantadas, hasta que se adaptó a la posición de mediocampista en sus primeros pasos por la liga búlgara. En el equipo de su ciudad se labraría una gran fama, permaneciendo en el mismo ocho temporadas tras defenderlo desde los quince años de edad.
Sus números fueron de casi 200 partidos, hasta que abandonó su Samokov natal para probar fortuna en uno de los clubes más potentes de Bulgaria por entonces. A finales de la década se incorporaría a la disciplina del Lokomotiv Gorna Oryahovitsa.

Su juego entusiasmó de tal manera que acabaría afrontando sus primeros compromisos internacionales con el combinado nacional búlgaro. Tal fue su desparpajo, que en muchos países europeos se percatarían de su calidad.

Eran buenos años para el fútbol en Bulgaria. Al igual que Ivaylo, muchos jugadores del país aterrizarían en diferentes países del viejo continente. El de Samokov dejaría su tierra para fichar por el Sporting de Lisboa en 1991.
Entonces llegaría el mejor momento de su carrera deportiva. Yordanov llegaría a la capital lusa acompañado de su compatriota Boncho Genchev para unirse a una plantilla muy talentosa en la que figuraban jugadores de la talla de Oceano, Tomislav Ivkovic, un jovencísimo Luis Figo y el también búlgaro Krasimir Balakov.

Inolvidable fueron sus logros con el Sporting, aunque éstos llegaron cuando Ivaylo ya pensaba en la retirada. El centrocampista búlgaro celebraría con la escuadra lisboeta una Taça de Portugal (1995) y el campeonato liguero 1999\2000, completando con la misma unos números de 184 partidos y 56 tantos.

Yordanov formó parte de la histórica Bulgaria que alcanzó un cuarto puesto en USA 94.

- Hasta diez temporadas permaneció Ivaylo Yordanov en la entidad de José Alvalade, aguantando el tipo hasta que las lesiones y una esclerosis múltiple le obligaron a retirarse como futbolista antes de que concluyera el curso 2000\01.
No abandonaría Lisboa, ya que continuaría ligado al Sporting de Portugal para dirigir a los equipos menores del club. Así iniciaría su etapa en los banquillos, y a día de hoy es entrenador del equipo juvenil de Bulgaria.

Para su selección completó unos registros de 51 partidos y 4 goles. Además de participar en la Eurocopa de Inglaterra 96, Yordanov asistió a los Mundiales de USA 94 y Francia 98. Disputó cinco partidos con aquella sorprendente Bulgaria que alcanzó el cuarto lugar en la Copa del Mundo norteamericana. 

martes, 29 de septiembre de 2020

De cerca: Zsolt Kalmár.

 

- Ha formado parte de uno de los clubes más jóvenes y reconocidos del momento, el RB Leipzig. Con éste tuvo participación en la segunda división alemana, ayudando a que el cuadro alemán subiese a la Bundesliga, en la que este centrocampista nunca llegó a jugar.
Además de el famoso equipo de la bebida energética, Zsolt Kalmár ha representado a otros clubes como FSV Frankfurt y el Brøndby danés. Tras cumplir una cesión en el curso 2017\18, el húngaro pertenece a día de hoy al Dunajská Streda eslovaco.

No ha participado en Mundiales o Eurocopas con la selección absoluta magiar, aunque sí lo ha hecho con los niveles menores, con los que alcanzó una gran popularidad antes de debutar con los mayores en el año 2014.

Es el inconfundible pelirrojo que ocupa la medular del equipo húngaro, un mediocentro de carácter ofensivo que puede jugar como interior o moverse en posiciones más atrasadas. Es diestro, pero a veces se acopla bien por la banda izquierda. Zsolt es un jugador de fino toque, gran recuperador y mejor organizador de juego.
Nacido el 9 de junio de 1995 en Győr (Hungría), inició su carrera en el equipo de su ciudad, en el WKW ETO Győr. En este modesto club daría sus primeros pasos hasta pasar del filial directo al primer equipo en 2013.

No le costaría mucho brillar entre profesionales. Precedido por una gran fama que obtuvo en el Europeo Sub-19 y Mundial Sub-20 de 2014 y 2015 respectivamente, Kalmár se amoldó perfectamente a las exigencias de la Nemzeti Bajnokság.

Tampoco tuvo que competir mucho en la competición húngara para llamar la atención de otros clubes, algunos de ellos extranjeros. De ahí saldría el gran interés de una de las entidades más modernas del fútbol europeo, de la cual Zsolt entraría a formar parte tras disputar con el ETO Győr 23 partidos en los que marcó 3 goles.
El RB Leipzig se hizo con los servicios del joven centrocampista el 28 de julio de 2014, ofreciendo al jugador un contrato de cinco años cuando el equipo se hallaba en la segunda categoría de la Bundesliga germana.

Kalmár ayudaría al cuadro de Red Bull a conseguir el histórico primer ascenso a la Bundesliga, o al menos formaría parte de aquel plantel que lograría la hazaña en la temporada 2015\16. En la categoría de plata germana, el húngaro disputaría 14 partidos.

Con el ascenso del equipo sajón, Zsolt apenas contaría para el entrenador Ralph Hasenhüttl, lo que forzaría su salida en forma de cesión. Sin poder sumar sus primeros minutos en la Bundesliga, el 28 de enero de 2016 se oficializaría su préstamo al FSV Frankfurt.
Con la escuadra de Frankfurter Volksbank, el mediocampista de Győr añadiría a su experiencia otra docena de partidos en la segunda alemana, en la que además dejaría otro gol. Finalizado aquel ejercicio 2015\16 volvería a Leipzig.

Su siguiente salida sería al fútbol danés, confirmando su incorporación al Brøndby en enero de 2017. En la Superliga danesa tendría 13 apariciones, aunque volvería a Alemania sin haber disfrutado mucho de la titularidad.

Zsolt Kalmár ha disputado 18 partidos con la selección húngara.

- Kalmár cumpliría con una nueva cesión al año siguiente, y es que el DAC Dunajská Streda se haría con sus servicios también como cedido. En la liga eslovaca ofrecería un fantástico nivel que causaría que el club de Trnava ejerciera la opción de compra.
Ya en su tercer año compitiendo en la Fortuna Liga, Zsolt Kalmár se acerca al centenar de partidos figurando como una de las estrellas del Dunajská Streda. Su espina clavada es la de no haber podido debutar en la Bundesliga.

Con la que sí pudo debutar el centrocampista es con la selección absoluta de Hungría. Después de destacar con los niveles menores, tendría sus primeros minutos el 22 de mayo de 2014 en un compromiso ante Dinamarca. Por ahora lleva 18 partidos internacionales.

martes, 18 de agosto de 2020

¿Te acuerdas de Václav Nemecek?



- Vagamente podemos recordar a este centrocampista del fútbol noventero al que probablemente recordaremos por sus apariciones en el Mundial de Italia 90. Por entonces no se habían separado Eslovaquia y la República Checa. A la última también la representó este olvidado futbolista, que llegó a sumar en su carrera internacional un total de sesenta partidos.

Tiene el honor de saber lo que es ganar la extinta liga checoslovaca, la que celebró en cinco ocasiones como miembro del Sparta de Praga, mismo club con el que levantaría el trofeo de la llamada Liga Gambrinus en 1998.
No es especialmente conocido por haber competido en grandes ligas, ya que su máximo reto fue jugar en la Ligue 1 con el Toulouse, del que posteriormente pasaría al Servette. También se atrevió con la experiencia exótica de jugar en la liga china con el Dalian Shide. Hace ya más de veinte años que se retiró.

Václav Nemecek (Němeček) nació el 25 de enero de 1967 en Hradec Králové (República Checa). Precisamente en su ciudad natal empezaría a desarrollar su carrera juvenil a mediados de los setenta como producto de la cantera del Spartak Hradec Králové.

Durante casi una década fue creciendo como deportista, pasando a formarse como un mediocentro defensivo de gran resistencia física que a veces tiene actuado como interior diestro. Sin embargo, fue en la medular donde más llegó a brillar a lo largo de su carrera deportiva.
Yo le recuerdo como un jugador muy bravo, un tipo tácticamente muy ordenando, disciplinado, poco técnico pero gran recuperador de balones. Su físico era imponente, duro como una roca y con capacidad de mando para sobresalir en su posición.

A mediados de los ochenta ingresaría en uno de los mejores clubes de Checoslovaquia, el Sparta Praga. En este histórico club daría sus primeros pasos como profesional, llegando a figurar como una de las grandes revelaciones de su país.

Pronto se empezó a popularizar el nombre de Nemecek, que ya en 1988 tendría sus primeras apariciones como internacional, lo que en cuestión de un par de años le llevaría a disputar su primera Copa del Mundo.
Estaba en el momento dulce de su carrera deportiva, ganando cinco títulos de la liga checoslovaca y otros tres de la Copa figurando como una pieza base en la plantilla del Sparta, al que lideró durante siete temporadas.

En 1992 abandonaría la flamante capital checa, dejando unos números de 174 partidos y 26 tantos para probar fortuna en el extranjero. Finalmente se decantaría por el fútbol francés al firmar por el Toulouse Football Club.

Nemecek permanecería tres campañas en el equipo de Garona, para el que dejaría 3 goles en 60 apariciones. Posteriormente pasaría a jugar para el Servette, de la Swiss Super League, donde tuvo escaso protagonismo.
Tras unos años fuera de su país natal, Václav volvería al Sparta de Praga en 1997 para cumplir con una corta etapa en la que pudo presumir de haber conquistado la joven liga checa. No obstante, finalizado el curso volvería a marcharse de Praga.

Tras representar a la selección checoslovaca, Nemecek pasaría a jugar para la República Checa.

- Václav Nemecek buscaba su último gran contrato, y por ello se marcharía a China para probar fortuna en su exótica competición, algo que se comenzó a poner muy de moda para muchos jugadores que ya afrontaban el final de su carrera. Con el Dalian Shide, el mítico centrocampista checo ganaría un título liguero, para en 1999 poner punto y final a su carrera.

Su mayor reto como internacional fue poder acudir al Mundial de Italia 90, en el que Nemecek jugaría tres partidos, dos de ellos como titular. A partir de 1994 comenzaría a jugar para la República Checa tras la división checoslovaca. En total, el medio de Hradec Králové jugó 60 partidos internacionales he hizo 6 goles (40 partidos con Checoslovaquia y 20 con el combinado checo).

miércoles, 29 de abril de 2020

De cerca: Krzysztof Piatek.



- Apunten su nombre, ya que la selección puede haber encontrado al sucesor de Robert Lewandowski para cuando éste se retire. Y sobre todo apunten su nombre porque es muy complicado de escribir o pronunciar: Krzysztof Piatek (Piątek).
De momento ha conseguido competir en dos de las más importantes ligas, la italiana y la alemana. Ha jugado para Genoa y Milan, hasta que en el presente mercado invernal se produjo su fichaje por el Hertha Berlin.

Por poco se perdió el Mundial de Rusia 2018, ya que debutó poco después para el equipo absoluto de Polonia, con el que ya había tenido experiencia en sus equipos juveniles. Por ahora ya acumula cinco goles en diez partidos. No está mal.

Supongo que a muchos os parecerá familiar su rostro, ya que posee un lógico parecido con el internacional alemán y jugador del Real Madrid, Toni Kroos. Pero éste delantero es polaco, concretamente de la ciudad de Dzierżoniów, donde nació un primer de julio de 1995.
En 2006, con casi once años, inició su carrera formativa en el equipo de su ciudad, el más difícil de pronunciar Dziewiątka Dzierżoniów. Allí daría sus primeros pasos antes de ingresar en la disciplina del Lechia Dzierżoniów, club que se encargaría del resto para convertirle en un gran futbolista.

Piatek es un delantero de gran movilidad, un "nueve" oportunista que vive de sus inteligentes movimientos para colarse en las defensas rivales. Es buen rematador aéreo y domina bien el balón con ambas piernas.

Con el Lechia se produciría su estreno profesional en 2012, con el que tendría tiempo a participar en seis encuentros antes de recalar en el Zagłębie Lubin, de donde ya pasaría al KS Cracovia tras tres temporadas en las que sorprendió con su nivel goleador.
Ya con el conjunto de Cracovia demostraría sus mejores virtudes, adquiriendo gran experiencia en la Ekstraklasa y haciendo 32 goles en 63 partidos, convirtiéndose así en el delantero más en forma de la competición polaca.

Después de ganarse el prestigio en la Ekstraklasa, varios clubes extranjeros se interesarían por él. Desde Italia llegaría la oferta del Genoa, club que se haría con los derechos federativos de Krzysztof el 8 de junio 2018.

El joven atacante debutaría en la Serie A italiana el 26 de agosto de 2018, en un partido frente al Empoli como visitante en el que haría su primer gol, con el cual ayudaría a que su equipo obtuviese la victoria por 2-1.
Sus inicios fueron sorprendentes, anotando de forma consecutiva durante siete jornadas seguidas en las que sumó nueve tantos, con los que contabilizaría un total de trece dianas en su primera media campaña compitiendo entre los grandes del país de la bota, ya que la entidad genovesa no podría retenerle por mucho tiempo.

Sus números impresionaron a muchos, de tal manera que la directiva del AC Milan acabaría llevándose a la perla polaca a cambio de 35 millones de euros. De esta manera, Piatek se uniría en el mercado invernal a una de las plantillas más poderosas del planeta, dirigida además por el gran Gennaro Gattuso.

Pronto debutaría ante el Nápoles, pero en cuanto Gattuso le dio la titularidad, el polaco demostraría su atino marcando ante la Roma. En total, durante aquella campaña con Genoa y Milan, el delantero sumaría nada menos que 22 goles.

Piatek debutó para la selección absoluta de Polonia tras su participación en Rusia 2018.

- En su segundo año como milanista tuvo menos oportunidades, razón que le llevaría a ser cedido a otro equipo. El Hertha Berlin sería su destino, con el que debutó en la Bundesliga alemana frente al Schalke 04. De momento solamente ha podido sumar un gol y de penalti, pero no duden que este chico esconde mucho gol, y para muestra sus primeros pasos por el Calcio italiano.

Tiene experiencia juvenil con la selección polaca, pues ya jugó para los equipos Sub-20 y Sub-21. Con el equipo absoluto debutó el 11 de septiembre de 2018 en un amistoso ante Irlanda, y ya ha marcado cinco goles en diez partidos.

domingo, 26 de abril de 2020

¿Te acuerdas de Florin Raducioiu?



- Cuando le vi dar sus primeros pasos por la Liga Española me causó muy buena sensación. Eran los buenos tiempos del fútbol rumano. Jugador que irrumpía en un campeonato extranjero, jugador que destacaba y nos sorprendía. Lástima que ya ningún ojeador escarbe por estos países balcánicos.
Este delantero lo hizo bien en algunas competiciones y en otras se estrelló. Tal vez debió tomar la decisión de quedarse en el Espanyol, pues sus probaturas por Inglaterra, Italia y Francia no le aportaron nada.

Compitió en una Eurocopa y dos Mundiales, dejando muy buen rendimiento en USA 94, en el que Florin hizo cuatro tantos en el espectacular papel que realizó la selección rumana de Anghel Iordănescu.

Raducioiu fue una estrella en el Espanyol.
- Florin Valeriu Răducioiu nació en Bucarest (Rumanía) el 17 de marzo de 1970. Concretamente en su ciudad inició su carrera nada más ingresar en la cantera del club más importante, el Steaua, donde ya brilló como juvenil.
En mi humilde opinión, "Radu" fue uno de los mejores delanteros rumanos de aquella época, y tal vez de los más destacados en el continente europeo. Era un delantero muy eléctrico, rápido, certero de cara al gol y oportunista... sonde caía el balón estaba él, y eso ya era un gol cantado.
A mediados de los ochenta se produce su debut en la liga rumana, ganándose rápidamente la titularidad en la escuadra de Bucarest, para la que jugaría durante cuatro campañas registrando 29 tantos en 76 partidos.
Sus números llamaron mucho la atención por Italia, razón por la que el Bari acabaría llevándose a la nueva perla de Rumanía, un jugador que en poco tiempo estrenaría internacional por su correcta adaptación a las ligas más exigentes.
En el Calcio italiano tendría tiempo a marcar cinco goles para el Bari y dos para el Verona, antes de llegar al Brescia, con el que realmente sorprendió al hacer trece goles en una temporada que acabaría con el triste descenso del conjunto bresciano.

Pero a Raducioiu no le faltarían equipos donde seguir demostrando su gran talento. Ya le acosaban los grandes de la Liga, y el A.C. Milan acabaría incorporando al delantero a su disciplina en el verano de 1993.
Sin embargo, no sería recordado su paso por San Siro como algo muy beneficioso. Florin tendría tiempo a marcar un par de tantos en siete partidos, pues no hubo más. De su paso por Milan cabe destacar que se convirtió en campeón de Liga y de la Champions con Fabio Capello como entrenador.

Raducioiu pudo presumir de jugar junto a grandes talentos como Paolo Maldini, Marcel Desailly, Donadoni, Zvonimir Boban, Papin o Dejan Savicevic, en una escuadra milanista de ensueño para la que no volvería a jugar jamás.

Después vendría su paso por la Liga Española, donde tuvo unos comienzos asombrosos con el Espanyol de José Antonio Camacho. Éste le otorgaría la confianza suficiente como para brillar a base de goles, siendo una gran apuesta de cara al curso 93\94, poco antes de su estelar aparición mundialista en Estados Unidos.
Florin debutó para el equipo "perico" el 4 de septiembre de 1994, en un partido en Sarrià ante la visita del Real Oviedo. Los barceloneses se impondrían por 4-2, y el rumano se estrenaría como goleador en "La Liga de las Estrellas".

Sus inicios en España fueron impresionantes. Su gran estado de forma vendría acompañado de nueve goles, más lo que hizo en otras competiciones. Ese gran momento sería culminado en Estados Unidos, Raducioiu se pondría de moda por todo el mundo.

Quiso aprovechar su momento y, tras otra temporada en el Espanyol, se marchó a Inglaterra para probar suerte en el West Ham United, donde su rendimiento no fue el esperado y eso le obligó a retornar a Sarriá, donde acabaría aquel ejercicio 96\97 haciendo cinco goles más en la Liga Española. Entonces sería el momento de probar en otra gran liga, y por ello fichó por el Stuttgart de cara al siguiente curso.

Florin Raducioiu fue la gran estrella rumana en el Mundial de USA 94.

- Tuvo tiempo a marcar cuatro tantos en la Bundesliga, aunque Raducioiu empezaría a ir en decadencia en sus siguientes destinos. Volvería a Barcelona para volver a jugar en el Brescia, de donde volvería también al Steaua antes de someterse a la liga francesa con el Mónaco. Ahí terminarían sus pasos por la alta competición, y ya en 2004 acabaría su carrera jugando para el modesto Créteil-Lusitanos.

Para el equipo nacional rumano completaría unos números de 40 partidos y 21 goles, pero para goles los que hizo en USA 94, su gran Mundial, en el que marcó cuatro tantos. Raducioiu también había jugado en la Copa del Mundo de Italia 90, pero su último gran reto internacional fue en la Eurocopa de Inglaterra 96.

viernes, 24 de abril de 2020

De cerca: Plamen Iliev.



- Plamen Ivanov Iliev (Пламен Илиев) es un gran portero como para que no halla sido teniendo en cuenta por los ojeadores de los grandes clubes europeos. Su carrera transcurre entre los países de Bulgaria y Rumanía, en cuyas ligas ha jugado para equipos como el Ludogorets, Levski Sofia o Astra Giurgiu.

Tampoco es muy extensa su trayectoria internacional para acercarse ya a los treinta años. Desde que debutó en 2012, solamente ha intervenido en dieciséis partidos con el combinado nacional búlgaro, para el que ya había jugado en sus categorías inferiores.
Por lo menos es un guardameta que cuenta con una gran fama en su país. A día de hoy, está por detrás de otros arqueros como Hristo Ivanov o Nikolay Mihaylov, pero muchos dicen que Iliev es un jugador de grandes características físicas, buena colocación y seguro bajo palos como pocos.

Su número es, y siempre será, el 23. Con este dorsal le ha gustado jugar siempre, supongo que por cuestiones de superstición o favoritismo, o bien porque 23 fueron los partidos que cumpliría en su primer año como profesional.

Iliev nació el 30 de noviembre de 1991 en Botevgrad (Bulgaria). En el Balkan de Botevgrad daría us primeros pasos como futbolista, antes de ingresar en la cantera del Vidima-Rakovski en 2006, a los catorce años de edad.
Prosperó adecuadamente en las filas del club de Sevlievo hasta destacar en el equipo filial, figurando como indiscutible en la portería para ganar su primer contrato profesional en 2009. A partir de entonces todo iría rodado para Plamen, que se disponía a debutar a las órdenes del técnico Dimitar Todorov.

Debutaría el 8 de agosto de 2009, en un duelo liguero ante el Kom-Minyor que acabó con empate a uno. Poco a poco cumpliría con más apariciones, hasta completar su primera temporada con esas 23 a las que me referí anteriormente.

Aquellos primeros partidos fueron importantes porque supusieron un punto de salida hacia la profesionalidad que en poco tiempo le permitiría debutar con la selección nacional, figurando en la competición búlgara como uno de los jóvenes talentos de mayor proyección.
En 2011, y con mucho aprendido en sus primeros compases como futbolista, Iliev abandonaría el Vidima-Rakovski para recalar en uno de los clubes más poderosos del país, el Levski Sofia, que el 17 de diciembre de 2010 se haría con los servicios del meta de Botevgrad.

No tardaría mucho en ganarse la titularidad con la escuadra capitalina, para la que jugaría durante cuatro temporadas disputando un total de 104 partidos. Fueron sin duda sus mejores años como futbolista.

Consiguió alzar el trofeo de Copa en 2015 tras haber rozado el título en el ejercicio anterior. Muchos creyeron que Plamen Iliev acabaría jugando en algún equipo de las ligas más importantes de Europa, sin embargo no recibió ofertas muy interesantes, por lo que en junio de 2015 pondría rumbo al país vecino de Rumanía para fichar por el Botoșani.
Además de Botoșani, Iliev jugaría también en la liga rumana como miembro del Astra Giurgiu, cumpliendo con cuatro años en el país vecino en los que siempre se acostumbró a ser titular.

Con la selección búlgara, Plamen Iliev ha disputado dieciséis partidos internacionales. 

- Retornaría a su Bulgaria natal para fichar por otro de los grandes clubes nacionales, el Ludogorets Razgrad. Para este equipo se halla jugando actualmente, habiendo conquistado recientemente los títulos de Liga y Supercopa. Ahora solo le falta adornar un poquito más su currículum internacional con el equipo nacional de Bulgaria.

En el equipo nacional figura como suplente. Debutó para el equipo absoluto el 29 de mayo de 2012 en una derrota frente a Turquía (2-0). Sin torneos importantes que disputar, Iliev lleva dieciséis partidos internacionales.

jueves, 23 de abril de 2020

¿Te acuerdas de Patrik Berger?



- Hubo una generación checa que quiso estar a la altura de aquellas selecciones checoslovacas que hicieron historia en los años cincuenta y setenta. Me refiero a aquel brillante equipo formado por los Karel Poborsky, Vladimir Smicer, Radek Bejbl o el Balón de Oro Pavel Nedved. En la línea de medios figuraba el gran Patrik Berger.

Aquel combinado checo rozó el título de la Eurocopa en Inglaterra 1996, llegando con éxito hasta la final, donde sucumbió ante la poderosa Alemania pese al buen papel de los profesionales dirigidos por Dusan Uhrin.
Una lesión de rodilla ayudó en su retirada cuando tenía 36 años, habiendo completado un impresionante currículum tras haber sido idolatrado en el Liverpool y haber defendido los intereses de clubes como Aston Villa o Borussia Dortmund.

Berger jugó para el Liverpool siete años.
- Berger nació en Praga (República Checa) el 10 de noviembre de 1973. En su dilatada carrera profesional llegaría a representar a la antigua selección checoslovaca, en esa misma trayectoria deportiva que se iniciaría en las filas del Sparta Praga y donde también acabaría muchos años después.
Algo pasó entre medias. Este centrocampista checo se convirtió en uno de los mejores futbolistas europeos, de talla mundial. Cuando empezó en el fútbol base del Sparta no era más que un chico imberbe que estaba capacitado para jugar en cualquier zona del campo, pero con el paso del tiempo se iría convirtiendo en un poderoso jugador de la línea de medios que tanto actuaba como interior o de volante ofensivo. Siempre fue un futbolista que me entusiasmó, quien creo que bien mereció un Balón de Oro por su impecable trayectoria como futbolista. Técnico, buen pasador, elegante, bregador... Tenía un guante en su pierna. Bueno, en ambas piernas, ya que Berger se las arreglaba muy bien para golpear el balón de cualquier manera. Así se daría a conocer en el fútbol checo, después de haber asumido sus primeros compromisos como internacional.

Había dado sus primeros pasos con el Slavia de Praga, para el que jugó cuatro temporadas haciendo muy buenos en la nueva competición checa, de donde pasaría a competir en ligas más importantes a partir de mediados de los noventa.

Fichó por el Borussia Dortmund, con el que alcanzaría una gran fama en la Bundesliga a las órdenes de Ottmar Hitzfeld. En aquel equipo tan de moda, Patrik tendía 27 apariciones en las que logró marcar cuatro tantos.
Ayudó al Dortmund a conquistar el título liguero y la Supercopa alemana, pero su gran papel en la Bundesliga, y el que realizó con la selección checa en la Eurocopa de Inglaterra, haría que muchos clubes importantes se fijasen en el joven talento praguense.

Aquel torneo internacional sería el billete para aterrizar en la Premier League. Patrik se instalaría junto a su familia en Southport y firmó un importante contrato con el Liverpool para ponerse a las órdenes de Roy Evans.

Debutó en la joven competición británica el 7 de septiembre de 1996, en una visita del Southampton a Anfield que terminaría con una sufrida victoria para el Liverpool por 2-1. Aquel día se pudo ver parte del gran talento que Berger llegaría a ofrecer en tierras inglesas.
Y no tardó nada en sorprender a todos, registrando un par de dobletes en las próximas jornadas y estableciéndose en la titularidad de los "Red Devils" con suma facilidad, completando su primera temporada con unos números de 6 goles en 23 partidos.

Berger jugó para el Liverpool durante siete años, dirigido en todo ese tiempo por entrenadores como el ya citado Evans, Gérard Houllier y Philip Thompson. En sus años con el equipo de Anfield conquistó la Copa de la UEFA, una FA Cup y la Charity Shield, completando su estancia con 28 tantos en 148 partidos.

Aún no se iría de Inglaterra, ya que posteriormente jugaría para Portsmouth, Aston Villa y Stoke City. Finalizó su relación con la empresa de Villa Park para retornar a su país natal, con la clara intención de ir afrontando el final de su carrera.

Con la selección checa, Berger rozaría el título en la Eurocopa de Inglaterra 96

- Aún aguantaría un par de años jugando para el Sparta de Praga, con el que cerraría su carrera profesional en 2010 debido a una lesión de rodilla, dejando unos registros totales de 376 partidos y 72 anotaciones.

En sus inicios jugó para la extinta selección checoslovaca, y tras la secesión pasaría a formar en la nueva selección checa, con la que jugaría un total de 42 partidos en los que dejó 18 tantos. Nunca participó en una Copa del Mundo, sin embargo concursó en dos Eurocopas, rozando el título en la edición de Inglaterra 96, donde su equipo salió derrotado en la final frente a Alemania.

De cerca: Ladislav Krejčí.

- Es uno de los descubrimientos recientes en LaLiga, defensor del Girona F.C. que tiene un talento incuestionable. Krejcí desarrolló unos in...